SISMICIDAD

 

¿La estimulación hidráulica puede activar fallas geológicas y producir terremotos?


Con sensores adecuados, es posible medir las vibraciones que genera la estimulación hidráulica. Estas vibraciones son unas 100.000 veces menores que los niveles perceptibles por los seres humanos y mucho menores aún que las que podrían producir algún daño. En 2011, por ejemplo, se completaron más de 250.000 etapas de estimulación hidráulica en el mundo sin que se informaran eventos sísmicos significativos.


A la fecha, y pese a los numerosos estudios científicos, no se probó ninguna vinculación entre eventos sísmicos potencialmente peligrosos o dañinos y proyectos de gas o petróleo de esquistos y lutitas .

 


Se podría pensar que el “0” en la escala de Richter se corresponde a la falta de movimiento y que, por
lo tanto, es errónea la escala con números negativos. Sin embargo, no es así. Cuando Charles Richter
desarrolló su célebre escala, en los años 30 del siglo pasado, intentó determinar la energía de un movimiento
sísmico liberada en su epicentro. Pero en años posteriores, con el desarrollo de instrumentos más sensibles, se
descubrió que en lo que para Richter era “0”, en realidad podían registrarse microsismos. Para no cambiar
toda la escala, se decidió agregar números negativos.

 
 
 
Casi la totalidad de las denuncias mediáticas de movimientos sísmicos generados por el fracking son erróneas. En realidad, hacen referencia a las operaciones de inyección de agua en pozos sumideros -una práctica habitual de distintas industrias- y no a la estimulación hidráulica.